sábado, 3 de diciembre de 2011

Información clasificada: Secretos sobre el TIPNIS y la LIBERTAD

Por Pablo Rojas Paredes*


¿Cuál es el gran legado de la historia? La libertad… que no se parece a nada. ¿Cuál es el gran legado de la Nueva CPE de Bolivia? Libertad para los Pueblos Indígenas de Bolivia. ¿Cuál es el gran resultado de la VIII Marcha? Hacer que se cumpla la Libertad en el Tipnis, que se respete la decisión de los hermanos mojeños, chimanes y yurakarés de que su “casa grande” no sea destruida por una carretera ilegal. Mas, de pronto, descubro fatiga en mis ojos tanto leer y ver como el Gobierno de Evo Morales insiste en pisotear la Libertad. Veamos unos ejemplos:

1. Los Medios y los portavoces: El Gobierno aprendió muy bien las lecciones de los dictadores Stalin y el fascista Mussolini para manipular la información a través de medios de comunicación estatales. Mire el canal 7 BTV, escuche radio Patria Nueva y lea periódico Cambio para que conozca lo contrario del amor: el odio disfrazado de oveja; periodistas incapaces de asumir una postura de crítica al Gobierno; analistas políticos que teatralizan y lastiman al que piensa diferente e incentivan el odio hacia los hermanos indígenas. La arquitectura de los programas está muy bien calculada para actuar en el subconsciente de los bolivianos. Sin embargo, según las leyes de la “publicidad y el lenguaje”, una idea deja de tener efecto en el receptor cuando esté se da cuenta del contenido real del mensaje. Debemos informar al Gobierno que los bolivianos no somos tontos y que “nos damos cuenta del contenido real de sus mensajes”.


Las víctimas:

a) En una ocasión reclame a un presentador y periodista de canal 7 de la siguiente manera: “Esta mañana vi a David Herrera, impulsor de la carretera con un mapa, diciendo mentiras. Por favor, en mérito a la imparcialidad y a la réplica, quisiéramos participar con nuestro mapa en tu programa”. Él se puso nervioso y después me dijo dudosamente que nos convocaría, anotó mi número de celular y la cuenta de mi correo electrónico. ¿Pueden suponer lo que pasó? Desde ese día, cada vez nos ve con alguna actividad de la Campaña, se “hace al loco” y desvía sus pasos hacia su refugio en la Gobernación de Cochabamba para buscar un rostro cómplice que le diga que todo lo que hace está muy bien.


b) El senador Adolfo Mendoza se ha vuelto el “muchacho intelectual”, excelente para hablar en los medios por su capacidad de salir airosamente de las preguntas con su bla, bla, bla. Lo conocí cuando entré a ver lo que pasaba en la Mesa 18 de la Cumbre Climática de Cochabamba (abril 2010), le solicité ayuda y le di nuestro primer volante que hablaba de la defensa del Tipnis. Me contestó con una afirmación no verdadera: “el que promueve estar en contra de la carretera es Marcial Fabricano porque tiene intereses en madera”. Su respuesta me hizo pensar en cómo los buenos tipos que llegan al poder ya no son tan buenos. Antes de la Marcha, con la propiedad del que miente con el discurso, afirmó que no se podía aplicar la “autonomía indígena” en el Tipnis porque todavía no se habían aprobado sus estatutos autonómicos. Que capo para “engañar” me dije. Actualmente, este señor se sale por la tangente hablando de intangibilidad, ha dicho: “No se puede desde mi punto de vista reglamentar la intangibilidad”. Ese es justamente el problema, no se puede legislar en función a “puntos de vista” cuando existen marcos jurídicos internacionales y precedentes sobre la intangibilidad. Hace unas semanas, me relataron dos compañeros de la Campaña, que Mendoza se acercó a su mesa en un café, se sentó y preguntó irónicamente: “¿Cómo les está yendo en su Campaña?” Uno de los compañeros le contestó: “¿Cómo crees? Pues, muy bien” y después tuvo que resignarse a una derrota en su ego y en la charla pues no es lo mismo un monólogo que encontrar un interlocutor.


c) Freddy San Millán es el asesor jurídico de la Gobernación de Cochabamba y el elegido permanente para ir a los canales de televisión. Una mañana me citaron a un canal para un debate y con sorpresa me lo encuentro a él en la sala de espera. Ya habíamos tenido algunos encuentros mediáticos desagradables y él, sorprendido, llamó al responsable de producción y reclamó por qué debía debatir conmigo si le habían dicho que sería con otra persona. Freddy San Millán indicó molesto que el Gobernador le “ordenaba venir a los debates” según quién sería el confrontador, que manejaban una agenda planificada y que después tenía que rendir cuentas. En todo caso, para un funcionario público, seguir las órdenes al pie de letra puede ser una virtud frente al jefe. Fue el único debate de “tono suave” que tuvimos, ¿sería porque era 21 de septiembre? Cuatro días más tarde los marchistas del Tipnis recibían una de las represiones más inhumanas que se recuerden.


2. La Gobernación y la Alcaldía de Cochabamba: Ambas instituciones están en manos del partido MAS del Gobierno. Para explicar lo que sucede ahí, podemos aplicar un verso del poeta Benedetti: “uno no siempre hace lo que quiere, pero tiene el derecho de NO hacer lo que NO quiere”. Muchos funcionarios y autoridades de gran valía no solo están obligados a ir a concentraciones partidistas, sino que deben estar en contra del Tipnis, en contra de la histórica marcha, en contra de la Ley de protección del Tipnis y en contra de la “Campañita que ya le llega al huevo” al jefe.



Las víctimas:

a) Visité a un alto funcionario demandando ayuda para la Campaña. Él me dijo que “por favor, lo que hablamos en estas 4 paredes que no salga”. Él es buen amigo y tengo que entenderlo. Al día siguiente, fui a recoger a través de su secretaria 2 paquetes de papel bond, ese fue su aporte silencioso para imprimir los volantes en Defensa del Tipnis.



b) La siguiente es un funcionario que debía participar en uno de nuestros foros. Incluso me dio sugerencias muy bonitas. Días después, con entusiasmo apagado me dijo: “ha llegado una orden que prohíbe que hablemos del tema Tipnis; lo siento no podré participar”.



c) No sé si tenía o tengo una buena amiga que cada día entra responsablemente a su trabajo en la Gobernación. En una ocasión me hizo sentir exnovio sin serlo, primero, se aseguró que nadie nos vea conversando y me dijo: “Siento lo mismo que tú. Rezo para que les vaya bien. Que no construyan la carretera. Pero entenderás que no puedo hacer más. Por favor, no me busques”. Ese día decidí recapitular cuáles son las formas de sentir tristeza. No la volví a ver ni a buscar.

3. Los hermanos yurakarés: Si de algo estoy convencido es la fuerza de lucha de los yurakarés. Lo han demostrado en la Marcha. He tenido el privilegio de compartir con muchos de ellos y son gente verdaderamente luchadora.



Las víctimas:

Tres de ellos han traicionado a su pueblo y han perdido su libertad: don Juan Carlos (asambleísta), don Eleuterio (diputado), don Gumercindo (dirigente).



a) La primera vez que vi a Juan Carlos fue en una foto muy bonita, vestido con atuendo típico yurakaré: primer orgulloso asambleísta yurakaré en Cochabamba. Después, lo volví a ver, esta vez junto a don Eleuterio, en una pequeña charla que di sobre las ilegalidades comprobadas de la carretera. Don Eleuterio me dio sus tarjetas con el brillante rótulo de “diputado nacional”. Ambos se vieron muy interesados y aparentemente comprometidos a conocer más el tema para defender el Tipnis. Don Eleuterio reconoció que conocía muy poco del tema; eso es perfectamente cierto ya que, junto a Juan Carlos, pertenecen a un territorio yurakaré alejado del Tipnis. Ya en la época de la Marcha aparecieron hablando a nombre de todos los yurakarés y defendiendo la postura del Gobierno de desacreditar a sus “hermanos” marchistas. Cada vez que veía a Juan Carlos o a Eleuterio por la tele encontraba a dos hombres que a regañadientes debían obedecer los mandatos del MAS, olvidaron por completo que sus corazones debían obedecer los mandatos de su pueblo yurakaré.



b) A don Gumercindo lo conocí en el XXIX Encuentro de Corregidores del Tipnis (mayo 2010) en el cual se decidió el “rechazo contundente e innegociable” de la carretera a través del Tipnis. Él fue uno de los más duros contra los colonos e invasores. Relató la triste realidad de su comunidad Sesajsama, estrangulada por sindicatos invasores en la zona colonizada del Tipnis. Describió como los colonos amenazan, chantajean, agreden, humillan, odian. Asimismo, fue uno de los promotores para que se emita, en el magno encuentro, el desconocimiento de la organización Conisur por ir en contra del territorio y defender intereses de colonos. Tiempo después, antes de la Marcha, compartí en Cochabamba un refresco con don Gumercindo, me sorprendió cuando me contó que se volvió cacique mayor del Conisur (institución que él mismo había desconocido), incluso me facilitó unas hojas sobre el cronograma de una actividad en el Tipnis que estaba realizando el Servicio Nacional de Áreas protegidas. Un par de semanas después, don Gumercindo aparecía en defensa de la carretera y, últimamente, se convirtió en portavoz oficial del Gobierno y promotor de que se abra una senda ilegal en el corazón del Tipnis con motosierras presumiblemente auspiciadas por el alcalde de Villa Tunari, Feliciano Mamani, y el senador cocalero Julio Salazar. No hace mucho hablé con don Gumercindo un par de veces por teléfono y noté que había algo en el fondo que quería decirme, pero se escondió en palabras justificadoras de su traición. ¿Cuánto fue el precio de su dignidad, don Gumercindo? Últimamente, encontré en mi celular en el rótulo de llamadas perdidas: don Gumercindo. ¿Qué querrá decirme? Pero, hay algo peor que una “llamada perdida”, es la “libertad perdida”.



Qué hermosa palabra: Libertad. En ocasiones el poder atenta contra la Libertad y no te permite ejercerla, pero, en otras, uno es quién la elige o la desprecia para ser esclavo de un fugaz momento de gloria prestada. Finalmente, debemos reconocer que la vida no es eterna y malgastamos un tiempo único siendo esclavos del miedo a ser auténticos, felices, virtuosos y, desde luego, libres: ¡Viva el Tipnis!


* Voluntario de la Campaña en Defensa del Tipnis Cochabamba
blitorojas@hotmail.com

viernes, 8 de abril de 2011

TIPNIS: Patrimonio amenazado por el Gobierno de Evo Morales

Por Pablo Rojas Paredes* (08-IV-2011)

En los considerandos para la creación del Isiboro Sécure como área protegida en la categoría de parque nacional (Ley 7401 de 1965) se indica: “…es deber Supremo del Gobierno conservar las cuencas hidrográficas y las nacientes de los ríos a fin de evitar inundaciones e interferencias en la navegación; …en las provincias del Chapare y Moxos de los departamentos de Cochabamba y Beni respectivamente, el Estado posee áreas que por su particular belleza, ubicación, topografía, riqueza en flora y fauna, merecen ser mantenidas como reservas vírgenes; …la construcción del camino marginal de la selva y los planes de colonización, ponen en serio peligro la integridad de los recursos naturales renovables y, consiguientemente, de la belleza escénica de la región; …los parques nacionales constituyen centros de recreo, turismo, estudio e investigación, incremento y defensa de los recursos naturales renovables…” Años más tarde, el decreto 22610 de 1990, que se promulga gracias a la lucha en la gran “Marcha por el Territorio y Dignidad”, indica en su artículo primero: “Se reconoce al Parque Nacional Isiboro Sécure como territorio indígena de los pueblos Mojeño, Yurakaré y Chimán que ancestralmente lo habitan”. Finalmente (junio de 2009), Evo Morales entregó el título ejecutorial de propiedad del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) a la Subcentral TIPNIS y encomendó que se “asuma la defensa territorial por todos los medios y ante todas las instancias”. Esta historia aparenta ser un cuento de hadas con un final feliz: un Presidente que ama y defiende los derechos de los pueblos indígenas, que maneja bicicleta y que encabeza la lucha mundial contra la destrucción de la Madre Tierra. Pues, bien, como en todo cuento de hadas existen hechiceros perversos y doble caras que realizan macabras acciones: a) La respuesta a la Consulta de los Pueblos Mojeño, Yurakaré y Chimán ha sido más que clara en su Encuentro de Corregidores: “Rechazo contundente e innegociable a la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos”. Sin embargo, hasta el día de hoy, el Gobierno ha invisibilizado la presencia y la decisión de los hermanos y hermanas del TIPNIS y, peor, aún, no ha hecho caso al mandato de su nueva Ley contra el Racismo y la Discriminación que prohíbe toda forma de discriminación. b) Distintos estudios ambientales, económicos, sociológicos, biológicos, legales, éticos, de ingeniería muestran y afirman que no se puede y no se debe construir la carretera Villa Tunari – San Ignacio de Moxos que partiría en dos el TIPNIS. Un par de recientes ejemplos, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH-Bolivia) indicó “Hemos llevado el caso del Tipnis, donde por el momento la situación de consulta no es suficiente en cuanto a medio ambiente”. El señor Denis Racicot hizo estas declaraciones el 24 de marzo de 2011; 5 días después el PIEB publica un estudio que afirma que en 18 años, con la carretera, se podría deforestar el 64% del TIPNIS. Ahora, amable lector, juzgue usted la siguiente actitud que su sucedió días después de esas declaraciones públicas. El Isiboro Sécure es uno de los pocos paraísos preservados desde el periodo del Pleistoceno, hace más de 2 millones de años, y tardó en formarse en más de 200 millones de años y, “EN UNA TARDE”, un grupo de diputados-dioses-sabios de la patria, a nombre de los dueños legítimos y legales del TIPNIS, a nombre de este patrimonio y paraíso, a nombre de la evolución, decidieron inaugurar el mes de la Madre Tierra (abril) ratificando el contrato de crédito con el Brasil para financiar la “destrucción” del TIPNIS con una carretera. Como se observa, al Gobierno solo le interesa escucharse a sí mismo tal como la bruja de Blancanieves: “Espejito, espejito quién el Gobierno más bonito???”. En esa misma línea, recuerdo una pregunta que un padre formula a su hija un día jueves y con dulce acento: “¿Hijita hoy es viernes?”. Ella le responde: “No, papito, hoy es jueves”. El padre en tono autoritario replica: “¡Caraspas, hoy es viernes y no me contradigas!”. Así es el padre gobierno que tenemos en Bolivia, no se “equivoca” y algo más: sus ministros, viceministros y sus diputados y senadores repiten lo que el papá ordena: no investigan, no estudian, no se dedican, no leen, no conocen las leyes y la Constitución, no se informan y se limitan a llenarse la boca con el término “unanimidad” y aprueban leyes y decretos sin conocimiento de causa. c) Este proyecto carretero tiene el récord de transgresiones: a la Constitución Política del Estado, a las leyes ambientales, a los derechos humanos y a los acuerdos Internacionales; por añadidura, los procedimientos técnicos son arbitrarios, tramposos e ilegales. Lo penoso del caso es que no se invitó a un juez del Libro Guinness para que verificara este nuevo logro a la sinvergüencería e impunidad que tan tristemente ostentan nuestros políticos. ¿Qué podemos opinar a estas alturas? En Bolivia tenemos leyes que protegen al Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure-TIPNIS y simplemente exigimos que se cumplan. Quien escribe esta nota confió en este Presidente, y lo que ahora estoy viviendo se llama “decepción”, “bronca”, y no solo es por él, sino, por la nueva ministra de Medio Ambiente y Agua, Julieta Mabel Monje que habla de “preservación de humedales” y acelera los trámites para la carretera; de la viceministra Cinthia Silva, exfuncionaria de ABC, que firmó 2 licencias ambientales para construir la carretera dos días después de asumir su cargo; del ingeniero y ministro Wálter Delgadillo que se llena la boca con el término “progreso” y aseguró públicamente “estamos trabajando con las autoridades respectivas y con la población indígena del lugar” cuando nunca cruzaron saludos con ellos, cuando nunca los escucharon y cuando nunca les dieron la palabra. Como un ciudadano común y corriente, al que subestima el Gobierno, estoy cansado de que el presidente Evo Morales y su entorno utilicen a la Madre Tierra como una camisa vieja que se debe remendar con un discurso. Observo un falso culto a la vida, a los animales, a las plantas, a las personas, a los derechos. No hay acción en las palabras, y si las hay, son contrarias a lo que se predica… en retórica eso se denomina “cinismo”, en filosofía “falacia”, en religión “pecado”, en ética “mentira” y en lenguaje del pueblo “una estupidez y una traición más de los políticos de turno”.